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Las mejores apps para disfrutar de la educación con las TIC

Las nuevas tecnologías han irrumpido con fuerza en nuestra vida diaria. La educación es un campo en el que todavía no se han instalado, pero algunos docentes ya están empezando a integrarlas en sus aulas. A continuación os descubrimos algunas de las aplicaciones más útiles para mejorar en el aprendizaje.

La escuela se está modernizando. Ya va siendo hora de que los colegios combinen sus métodos tradicionales con las nuevas oportunidades que ofrecen las TIC. Ipads, tablets… son herramientas muy efectivas, capaces de ayudar en el aprendizaje de los más pequeños de una forma más dinámica y visual.

Algunos docentes ya están empezando a integrar estas nuevas tecnologías en sus aulas, y los resultados no pueden ser mejores. Los niños disfrutan de su educación, su atención aumenta y, por lo tanto, su rendimiento también.

A continuación, os presentamos algunas de las mejores apps para integrar en el aula:

Applicaditos: Es una guía psicopedagógica para padres y educadores que quieran usar aplicaciones móviles para niños entre 3 y 8 años. Se dividen en dos franjas: uno de infantil y otro de primaria. En ambos grupos se encuentran juegos para trabajar la lengua, las matemáticas y la artística.

Frikids:  Aplicaciones móviles para niños de 2 a 10 años. Existen temas muy diversos desde lengua hasta fotografía, siempre adaptados a los más pequeños de la casa.

Eduapps: Este espacio ofrece un buen número de aplicaciones para todas las edades. Los docentes pueden usar esta web para integrar sus explicaciones desde infantil hasta bachillerato.

Toca Builders: Es un juego de construcción para niños. Consta de bloques en tres dimensiones para que los más pequeños desarrollen su creatividad. Es una aplicación muy recomendable.

ABC Song: Es una aplicación muy útil para que los más pequeños aprendan inglés. Con esta app los niños podrán adoptar la lengua de Shakespeare de manera sencilla y dinámica.

Energy for life: Forma fácil y accesible para que los niños aprendan el funcionamiento del cuerpo humano. Pese a que es un tema complejo, la aplicación lo trata con sencillez y claridad.

Comics in the classroom: Una app para aprender sobre personajes importantes de la Historia en clave de cómic. El usuario no sólo asiste pasivamente y ve cómo se desarrollan los hechos, sino que también se involucra. En inglés.

 

Además, existen algunas aplicaciones para niños con dificultades de aprendizaje:

Iautism: Aplicaciones para tablets y smartphones creadas para ayudar a personas con autismo u otras necesidades especiales.

Cappaces:  Es una página web en la que se comparten aplicaciones útiles para niños con un grado de disminución. Se puede colorear, dibujar, escuchar música o, incluso, componer.

Dislexia App: es una de las primeras aplicaciones que se han desarrollado específicamente para el tratamiento de las dificultades de lectura que acompañan a este trastorno. Las actividades se centran esencialmente en la mejora de los procesos lectores.

Apps para niños con TDAH: Aquí tenéis un listado de apps, gratuitas y de pago, adecuadas para niños con trastornos de TDAH.

Fuente fotográfica: pequesymas.com

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¿Cuáles son las diferencias entre traducción, interpretación y localización?

La combinación de estos tres términos permite al emisor presentar un mensaje de forma precisa, contextualizando siempre el contenido y adaptándolo a las necesidades de su público.

Gran parte de los lectores se limitan a disfrutar de  historias, relatos, cuentos, pero no se paran a pensar cuánto trabajo hay detrás de ese montón de ideas.

Traducción, interpretación y localización son tres conceptos que se entrelazan para dar sentido a un texto. La mayoría de personas los confunden e, incluso, los equiparan, pero realmente existen diferencias entre ellos.

Entre traducción e interpretación la diferencia es muy clara. En el primer caso, los textos son transferidos de una lengua extranjera a otra, es decir, estamos hablando a nivel escrito, mientras que en interpretación un mensaje escuchado en una lengua es retransmitido a otra de modo oral.

El traductor tiene la responsabilidad de investigar la terminología específica y adaptarla al escrito para garantizar la fiabilidad del texto. Es importante que no se confundan palabras y que el mensaje esté contextualizado para que la historia traducida sea fidedigna a la original.

Por su parte, en el caso del intérprete su función radica en escuchar un mensaje (conferencias, ruedas de prensa…) y adaptarlo para que el receptor lo entienda perfectamente. Se prioriza la celeridad en hacer entender un mensaje más que en la precisión exacta de los términos que se utilizan.

Ambas profesiones requieren habilidades distintas. En el caso de la traducción es indispensable disponer de un lenguaje rico, exacto, tener conocimientos específicos de la materia a la que se traduce y saber localizar y transmitir el sentido del texto originario. Con saber idiomas o ser nativo, no es suficiente. Por su parte, en interpretación es vital la rapidez mental para encontrar rápidamente un equivalente de la idea del emisor y así transmitir un mensaje lo más fiel posible al original.

Tanto traductores como intérpretes deben tener un conocimiento casi bilingüe de las diferentes lenguas. Tanto para el intérprete, como para el traductor, es esencial el trabajo de documentación, una investigación previa antes de abordar cualquier trabajo que permitirá encontrar el mejor equivalente de entre fuentes contextuales del sector.

Por último, la localización se podría englobar dentro de la traducción ya que se define como el proceso de traducción y adaptación cultural de un texto. Se usa en todo tipo de campos, y dependiendo del idioma en el que se traduzca, cuánto más diferente sea la lengua origen de la lengua término, más necesidad habrá de realizar la localización.

Servicios de traducción de Qiduo: textos legales y páginas web.

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10 claves para organizar un evento de éxito

La buena gestión de las relaciones, tanto internas como externas, ayudará a que tu empresa experimente un crecimiento notable. Es importante saber comunicar correctamente tu filosofía, así como cuidar la forma de hacerlo. Una buena manera de transmitir tu mensaje de manera distendida y propicia es organizando eventos, pero sin caer en el aburrimiento y la monotonía ya que es vital que los asistentes disfruten del acontecimiento. Para ello, es indispensable seguir los siguientes consejos.

El negocio está en las fiestas. Parece una afirmación absurda, pero no lo es. Las personas tendemos a relajarnos cuando estamos en una celebración, y, por lo tanto, permitimos la entrada de más información ya que estamos más receptivos. Por ello, de vez en cuando, debemos organizar eventos para tratar de más de cerca con nuestros clientes y con nuestros consumidores potenciales. Además, es tan importante transmitir nuestro mensaje a nuevas empresas como cuidar a aquellos clientes que ya trabajan con nosotros.

Una buena forma de interactuar y de compartir un rato agradable con ellos es organizando un evento, un congreso o un meeting. Aunque gestionar este tipo de acontecimientos es complicado, el secreto del éxito está en saber combinar a la perfección los aspectos más ociosos con los puramente laborales. La creatividad, la innovación y el networking son tres elementos indispensables para que nuestra idea cuaje y se convierta en un auténtico éxito.

A continuación, os damos las claves para hacerlo:

1.-  Elegir correctamente qué tema queremos tratar, ¿por qué les citamos?: Es importante saber cuál es nuestro objetivo. ¿Qué esperamos que suceda tras el evento? Para ello debemos tener muy claro el mensaje que queremos transmitir y de qué forma queremos hacerlo. Nuestros asistentes vienen a disfrutar, pero son conscientes de que se trata de un encuentro de negocios.

2.- Escoger un sitio apropiado: El espacio donde acojamos a nuestros invitados es nuestra carta de presentación. Elegir correctamente un restaurante, un hotel o una sala de actos nos dará muchos puntos a la hora de recibir una respuesta positiva por parte del asistente.

3.- Día y hora: Elegir bien la fecha del evento puede garantizar una buena acogida. Es importante informarse bien sobre qué acontecimientos paralelos hay ese día y en esa franja horaria y ver si pueden hacer tambalear el éxito de la celebración.

4.- Establecer metas y métodos para cuantificar el éxito (ROI): Debemos marcarnos unas pautas y unos objetivos para poder valorar si realmente hemos logrado nuestro propósito o si, por el contrario, nos hemos equivocado en el camino.

5- Contar con la presencia de un experto en la materia: Contratar a un ponente que disponga de un discurso claro y entretenido que aporte valor al evento, ya que será el reclamo. Es muy importante elegir bien al experto puesto que con su sola presencia es capaz de captar interesados en asistir a nuestra celebración.

6.- Definir el tipo de evento: ¿Qué estamos planificando? ¿Un almuerzo? ¿Una comida? ¿Una cena? Debemos delimitar muy bien en el encuentro y preparar un catering acorde con la franja horaria. En el caso de que nuestro evento durase más de un día, tenemos que contactar con un hotel para reservar habitaciones.

7.- Espacio de networking: Disponer de tiempo para que los invitados puedan hablar entre ellos, se puedan relacionar. El networking es lo que permite afianzar relaciones y forjar proyectos. Intercambiar ideas y pensamientos siempre es beneficioso para tu negocio y para el de tus asistentes.

8.- Vestir el evento: Es importante disponer de material tecnológico, conexión Wi-Fi, material audiovisual, carteles, logos y pancartas que ensalcen tu idea o tu empresa.

9.- Llamar a los medios de comunicación: La presencia de los medios garantiza difusión. No podemos olvidarnos de ellos ya que no sólo darán credibilidad al evento sino que además comunicarán nuestro mensaje más allá del lugar en el que se celebre.

10.- Ser un buen anfitrión: En todo momento debemos mostrarnos participativos y cercanos. Es importante conversar con todos los asistentes y agradecerles su presencia, así como intentar complacerles en lo que necesiten.

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Las mejores apps para trabajar con tu Ipad este verano

En esta época veraniega, somos muchos los que necesitamos abandonar los portátiles y los ordenadores de sobremesa para disfrutar de un rato de descanso y relax, eso sí, sin descuidar nuestras responsabilidades laborales. La mejor forma de hacerlo es usando el Ipad como herramienta, por eso os desvelaremos algunas de las mejores apps para trabajar cómodamente, incluso, desde la playa.

Es el momento de disfrutar trabajando. Ha llegado el verano y todos deberíamos calzarnos las chancletas, coger la toalla y divertirnos junto a los nuestros tumbados sobre la arena. Pese a ello, somos muchos los que en estas fechas todavía nos debemos a nuestras empresas y no podemos desatender nuestras responsabilidades laborales.

Años atrás, esta situación obligaba a quedarse encerrado en la oficina o en el despacho de casa, pero hoy en día, gracias a la tecnología, podemos gestionar nuestro trabajo desde cualquier lugar, incluso, desde la playa. Con un sencillo Ipad seremos capaces de abordar cualquier asunto o reunión online, únicamente descargando algunas aplicaciones:

Quickoffice Pro HD: Con una interfaz sencilla y práctica, QuickOffice Pro permite organizar los archivos de texto simple en carpetas y además te ofrece la opción de escribir y de leer directamente desde Google Docs, Evernote o Dropbox.

Pages: Es el mejor procesador de textos para Ipad, ideal para periodistas y oficinistas. Además, te permite introducir imágenes y editar los archivos, por lo que se convierte en una aplicación absolutamente imprescindible si necesitas escribir.

Numbers: Esta aplicación es un equivalente a Excel. Permite dividir trabajos en pestañas, elaborar fórmulas y generar gráficos. Además, cuenta con unas plantillas muy sencillas y elegantes que agilizan el trabajo.

Adobe Ideas: Indispensable para creativos. Esta herramienta permite hacer dibujos, ilustraciones y diseños de gran calidad. Además, sirve para idear bocetos con la máxima garantía.

Dropbox: Es imprescindible para trabajar a distancia. Esta app nos permite compartir archivos a tiempo real desde cualquier punto, almacenar documentos, y sincronizarlos desde cualquier plataforma. Además, es capaz de abrir cualquier documento sin necesidad de ninguna aplicación externa.

Skype: Es la forma más económica de realizar llamadas internacionales. Podrás mantener cualquier reunión online mediante esta excelente herramienta gratuita para negociaciones a distancia.

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La Responsabilidad Social Corporativa: la mejor forma de crear valor añadido

La adopción de criterios de Responsabilidad Social Corporativa (RSC) por parte de las empresas permite a las compañías crear valor económico, medioambiental y social a corto y largo plazo.

Las prioridades de las empresas están cambiando. Hace unos años la máxima preocupación era saber cómo explotar los recursos financieros para poder obtener mayores beneficios en un período corto de tiempo, mientras que actualmente, los empresarios están aprendiendo que el éxito se basa en las relaciones. Los directivos deben mimar a sus plantillas y preocuparse por sus clientes. Es decir, lo social está ganando terreno a lo meramente económico.

Combinar los objetivos sociales y económicos suele ser complicado e, incluso, algunas corrientes financieras consideran que es imposible actuar en beneficio de unos sin perjudicar a los otros. Aparte, los sectores más reacios a este pensamiento aseguran que los accionistas (o shareholders) únicamente deben preocuparse por los intereses de los directivos de la organización, mientras que sus defensores afirman que un comportamiento socialmente responsable no es incompatible con la creación de valor.

Poco a poco, la mentalidad ha ido cambiando y los directivos están tomando conciencia de la necesidad de adoptar los criterios de la RSC. Esta tendencia se caracteriza por crear valor económico, medioambiental y social a corto y largo plazo, contribuyendo a una mejora sensible del bienestar tanto a nivel interno como externo de la propia empresa o entidad que la adopta.

De hecho, un reciente estudio elaborado por PrinceWaterhouseCoopers en el que se realizaron entrevistas a mil directores generales de empresas de 43 países distintos concluyó que el 79% de los encuestados considera vital adoptar criterios de  RSC para aumentar sus beneficios. Además, un 71% también asegura estar dispuesto a sacrificar la obtención de ingresos inmediatos a cambio de mejorar su reputación y crear vínculos positivos con su público objetivo.

Asimismo, esta apuesta por cuidar los comportamientos sociales se está implementando rápidamente en las grandes compañías y son una de las principales herramientas de atracción para posibles clientes. Aparte, el aumento de la conciencia ecológica por parte de los ciudadanos ha sido uno de los detonantes para que los empresarios se hayan decidido a dedicar más recursos a la RSC y, de este modo, empatizar con sus consumidores, que son los que marcarán el devenir de su negocio.

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6 claves para confeccionar un buen plan de comunicación

El crecimiento y la evolución de una compañía vienen determinadas por la imagen corporativa que se transmite tanto en el exterior como en el interior de la empresa. Por ello, es indispensable configurar un óptimo plan de comunicación que funcione como  herramienta de gestión compleja y sofisticada. Su elaboración requiere de una estrategia muy bien definida y necesita de unas pautas de actuación establecidas.

En un principio, los directivos parecían estar más preocupados por comunicarse con sus clientes que por tratar de transmitir su filosofía a su propio equipo. Esta tendencia está cambiando y, actualmente, el reto corporativo está en saber cómo motivar a los propios empleados para que puedan explotar todas sus cualidades y, así, aumentar su rendimiento empresarial.  Saber inculcar la filosofía, la cultura y los valores corporativos a los trabajadores permitirá que, desde el departamento de comunicación, se pueda elaborar un plan que proyecte una imagen positiva que atraiga a futuros clientes.

Hay que tener presente que confeccionar un plan de comunicación implica la unión de todos los rangos de la empresa ya que todos deben remar hacia una misma dirección. Para ello se debe diseñar una estrategia comunicativa dirigida a la consecución de los objetivos basada en el análisis del entorno, la evolución de la marca, la potenciación de la imagen interna y externa de la empresa, y el suministro de información a otros departamentos.

1.- Detallar qué queremos conseguir: Tenemos que definir minuciosamente cuál es  el objetivo que pretendemos alcanzar con nuestro plan de comunicación. Estudiar cómo pensamos lograrlo y, sobre todo, dibujar una estrategia para tener muy claro qué mensaje queremos transmitir, a quién queremos que llegue y, sobre todo, qué reacción esperamos de ellos. Los retos deben ser reales por lo que las metas que nos marquemos debemos ser capaces de conseguirlas.

2.-Delimitar a quién va dirigido nuestro mensaje: Aunque pueda parecer algo evidente, es vital tener muy claro cuál es nuestro público objetivo. No es efectivo lanzar nuestro plan de comunicación sin delimitar quién será el receptor del mensaje. ¿Quién nos interesa que nos escuche y que actúe? Dependiendo de la respuesta, el canal de difusión y/o transmisión cambiará.

3.- Estructurar qué queremos decir, enfocar bien nuestra idea: Cuando se elabora un plan de comunicación es porque esperamos una respuesta del receptor, ya sea un socio, un cliente o un potencial cliente. Por ello, el mensaje debe moldearse dependiendo del público al que vaya dirigido. Enfocar bien nuestra idea nos permitirá que nuestro mensaje sea captado y obtengamos una respuesta (negativa o positiva) pero siempre del sector que nos hemos prefijado anteriormente.

4.- Saber con qué recursos contamos: ¿De cuánto dinero disponemos? Para ejecutar un buen plan de comunicación no es necesario invertir una gran suma de capital. Debemos optimizar al máximo nuestros recursos y combinarlos con un proyecto innovador  capaz de provocar una reacción positiva al receptor.

5.- Elegir el modo de difusión del mensaje: Existen dos tipos de ejecución del plan de comunicación:

- Personalizado: Llamadas telefónicas, campañas de redes sociales, campañas de telemarketing, publicidad, y, por supuesto, disponer de una web corporativa actualizada y potenciar el engagement y la interacción. Ésta sería la opción más económica aunque el trato es más directo y se puede llegar a conseguir un buen número de clientes.

- En masa: Si disponemos de un capital mayor y queremos llegar a un público más amplio. Ejemplos de esta opción podrían ser la celebración de ferias o eventos, revistas, TV y radio, aunque no podemos obviar las herramientas digitales. Internet, las redes sociales y las comunidades virtuales son también opciones muy válidas para difundir nuestro mensaje en masa.

6.- ¿Hemos logrado el objetivo?: En el último punto deberíamos regresar al principio y ver si hemos alcanzado nuestra meta. ¿Hemos seguido correctamente los pasos que nos hemos marcado en nuestro plan de comunicación? ¿Hemos logrado todo lo que nos hemos propuesto? Para contestar a estas preguntas tenemos que recurrir a los KPI o Indicadores Clave de Desempeño que muestran el rendimiento de los procesos. Éstos son ‘vehículos comunicativos’ que permiten la transmisión del mensaje en todos los niveles jerárquicos de la empresa. Los KPI se definen como SMART (Specific, Measurable, Achievable, Relevant, Timely) y tienen como objetivos principales: medir el nivel del servicio, diagnosticar el estado de la situación, comunicar e informar constantemente y, sobre todo, motivar a los equipos responsables del cumplimiento del objetivo.

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